¿Qué
es un carisma?
Por un lado, podemos definir
los carismas como los dones recibidos en la nueva creación que realiza Jesús el Señor.
En la primera creación, es
decir, en la carnal, hemos sido dotados con múltiples talentos o habilidades
naturales. Estos son cualidades que nos hacen aptos para diversas actividades
como: hablar, cantar, ayudar a otros, enseñar o instruir, comprender
intelectualmente y con facilidad ciertas cosas, etc. Sin embargo, estos talentos
no pueden ser considerados como carismas sino a partir del nacer de nuevo, es decir, a partir del encuentro de ojos abiertos y
corazón palpitante con Jesucristo quien infunde su Espíritu en nosotros para
hacernos nuevas criaturas.
Por otra parte, en 1 Cor.
12, 5 el apóstol San Pablo dice de estos: “a cada cual se le otorga la
manifestación del Espíritu para provecho común” De tal manera que un carisma lo
podemos definir, en estos mismos términos, como: la manifestación del Espíritu
Santo en cada uno de los cristianos para el provecho o edificación de la
comunidad de creyentes. Analicemos brevemente esta definición paulina de los
carismas.
Manifestación del Espíritu…
Decir manifestación del
Espíritu supone de antemano la presencia de éste en nosotros. Por ende, la
pregunta sería: ¿habita en nosotros el Espíritu de Dios? Y la respuesta será positiva:
Amén. Todo aquel que ha sido sumergido
en las aguas del bautismo murió a la antigua condición de pecado, al hombre
viejo y, así mismo, fue sumergido en el Espíritu Santo que como aceite
(precioso signo de la acción del E.S) penetra hasta lo más profundo del corazón
de los hombres para nunca más alejarse: el espíritu habita en nosotros, en
nuestro interior por la gracia de Nuestro Señor.
Pero, de nuevo, Pablo nos
hace algunas advertencias. Nos dice que
el Espíritu puede estar encendido, dinámico o apagado: “no extingáis el Espíritu”
(1.Ts 5, 19) y es precisamente por ello que vale la pena hacer especial énfasis
en que el carisma es manifestación del Espíritu Santo, de tal manera que solo
aquel que lo aviva en su interior (1Tm 1, 6) y quien se hace dócil a su acción,
se convertirá en canal de gracia para los hermanos, o dicho de otra manera, en
un cristiano carismático en quien el Espíritu actúa poderosamente.
A cada uno…
Para entender esta idea
vasta con referir a la analogía paulina del cuerpo místico de cristo; la
iglesia es un solo cuerpo en el que la cabeza es Jesucristo y los miembros cada
uno de nosotros, y así como los miembros del cuerpo tienen funciones diferentes
así los cristianos de acuerdo a sus habilidades, intereses y contexto recibirán
la manifestación del Espíritu de manera personal, pues, Dios actúa de manera
diversa encada uno, su gracia es multiforme (cfr. 1P 4, 10)
Para provecho común
Este detalle sí que es
importante; es el criterio para discernir los carismas dentro de la iglesia.
Resulta que los carismas que
Dios nos quiere dar no son dones estrafalarios, llamativos e inútiles. No son “excentricidades
inútiles”. Los carismas son la respuesta del Señor a las necesidades concretas
de la iglesia. Los carismas se dan, se desarrollan y se aplican en una
comunidad concreta y sirven para la edificación de los hermanos. Todo aquel que
crea tener un carisma tendrá que analizar qué tan provechoso es para la
comunidad cristiana, que tanto ayuda al fin último de la iglesia.
Para que cristo se forme en
ti, en mí y en todos.
Es este el fin último de la
iglesia: formar a cristo, y por tanto es este el criterio ultimo para discernir
un carisma. Esto nos lleva a plantearnos tres preguntas para dilucidar mejor
este criterio: ¿Hay manifestación, carisma, del Espíritu en ti? ¿es provechoso
para la comunidad cristiana? ¿ayuda a que tú y los hermanos formen a Cristo?
Andrés Saldarriaga
E.B.C.Y.

si, y hay que confiar, que existe en nosotros, un consejo debemos pedirle a Dios que nos avive nuestro espiritu nos de el don de reconocer nuestros talentos y estos ofrecerlos a nuestros hermanos asi cada vez que veas una sonrisa por tu buen actuar, lo estas iluminando con tu Espiritu santo, Junior Pitre
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