¿QUÉ ES LA BIBLIA? Y ¿CÓMO LEERLA?
Diplomado
1. INTRODUCCIÓN:
¿Qué
es la biblia?
“Cómo
voy a entender si nadie me la explica” Hch 8, 26-31
Conocer las Sagradas Escrituras
es profundizar en nuestra fe como cristianos católicos, y por ello conocer la
Biblia es un compromiso de todo aquel que se diga cristiano. Así mismo, el desconocimiento de la revelación
bíblica es el síntoma más claro de lo débil que es nuestra fe y nuestra
experiencia espiritual.
La iglesia católica nos habla de tres
fuentes (seguras) para el conocimiento y profundización de la fe: la primera es la tradición
apostólica que hunde sus raíces en el testimonio de los apóstoles de la primera
hora quienes anunciaron al señor en primera instancia de manera oral y que
guiados por el espíritu santo fueron dando cuerpo y estabilidad a lo que hoy
tenemos como iglesia, la segunda es la palabra de Dios que llega a convertirse
en la normativa de todo cristiano. No se trata de una palabra muerta del pasado
sino de la una palabra que ilumina la vida en nuestro hoy, se trata del mismo Dios
que se dirige a nosotros su voz para guiarnos pues “somos su pueblo, el rebaño
que el guía” (Sal 99, 3) y la tercera fuente es el Magisterio o el colegio de
los apóstoles quienes ejercen la autoridad que el señor les confió. (cfr. CIC.
II, art 2. N° 74- 100)
Ahora bien, dejando de lado
todos los mitos que en algún momento impidieron que los laicos nos acercáramos
a las sagradas escrituras, los invito a que descubramos este nuevo mundo que
nos trae la Palabra de Dios.
Nuestra aspiración con este
curso-taller es la de introducirnos en la palabra de Dios, pero debemos tener
en cuenta que al entrar en un mundo como el que nos propone la Biblia tropezamos
con la misma dificultad que, según el libro de los Hechos de los Apóstoles, se encontró
el ministro etíope ¿Cómo voy a entender si nadie me la explica?, más aún, ¿quién
puede explicarme? ¿Quién es o quiénes son los que pueden guiarnos en esta
búsqueda de Dios a través de su palabra?
Ahora bien, para entrar responder
estas cuestiones primero respondamos una pregunta un tanto más elemental: ¿Por
qué nos resulta difícil comprender la biblia por nuestros propios medios? ¿No
está escrita la Biblia en el mismo lenguaje nuestro? ¿o se trata acaso de un
libro codificado cuyo significado solo unos pocos “iluminados” pueden conocer? La
respuesta hunde sus raíces en lo que entendemos por Biblia y en el origen de la
misma.
La
Biblia
La palabra Biblia vine del
griego “byblos” (que significa libro): nombre que hace referencia al antiguo
material que se utilizaba para escribir (papiro) y que a su vez lleva el nombre
del famoso pueblo fenicio de la costa mediterránea donde se elaboraba y
comercializaba el papiro: biblos.
De esta manera, la palabra Biblia
la podríamos traducir como libros, colección de libros, o libros sagrados, sin embargo,
al traducirse la expresión griega byblos al latín la expresión comenzó a designar
el libro por excelencia, el libro de los libros.
Pero aún no hemos llegado a
la respuesta de ¿Por qué nos resulta difícil comprender la palabra de Dios?
Hagamos una corta aproximación del origen de la Biblia como tal y quizá esto
nos ayude a comprender tales límites.
Origen
de la Biblia
En primer lugar, debemos
señalar que la sagrada escritura no ha sido escrita ni de un tirón, ni por un
mismo autor, ni en una misma época. La Biblia se fue formando lentamente a través
de la historia real del pueblo de Israel, tanto antiguo como nuevo. Dicho de
otra manera, la biblia se escribió en un contexto diferente al nuestro,
entendiendo contexto la manera de comprender elementos de la cultura como la
política, la ética, la moral, las costumbres, la cosmovisión, la manera de
entender el hombre, antropología, etc. (ejemplo
el salo 23: alguien conoce lo que es un pastor, sabe lo que hace, como es su relación
con las ovejas?)
En resumen, la dificultad
nuestra a la hora de comprender el texto sagrado nace de la distancia que
existe entre el texto escrito, el contexto de este y nuestro lenguaje y
contexto actual, estos dos son diferentes. De tal manera que para tener un
acercamiento asertivo a las sagradas escrituras es de vital importancia
ponerse, por así decirlo, los lentes de dicho contexto, esto es, conocer tanto
la historia y el contexto socio-cultal-politico-religiosos, tanto del antiguo
Israel como de la primitiva comunidad cristiana.
Todo esto nos da pie para enfatizar
en un segundo aspecto: la biblia es un libro que surge a través de la historia
de la humanidad, no cayó del cielo ni tampoco fue dictada por un ángel a una
persona, ni se trata tampoco del resultado de una posesión alienante del Espiritu
Santo.
La Biblia es el conjunto de testimonios de seres humanos y pueblos concretos, con vidas
concretas, en situaciones sociales e históricas concretas, sobre el acontecer
salvador de Dios. Es por ello que para comprender mejor el mensaje de las
sagradas escrituras es necesario estudiar, en la medida de lo posible, algunos
de los aspectos del contexto vital (sibz im lebez) en los que se produjo la
biblia.
La
Biblia, una biblioteca:
“La biblia más que un libro
es toda una biblioteca de escritos inspirados por el Espíritu Santo, por tanto,
palabra de Dios en palabras humanas, que recopilan canónicamente la historia de
la salvación y nos llevan a la experiencia de la vida eterna” (QBCL p. 15)
Dos aspectos a resaltar de
esta definición:
1. La
biblia es una biblioteca.
El hecho de que la biblia
sea una biblioteca nos permite:
a. Diferenciar los autores, su intencionalidad,
contexto y carácter propio
Así por ejemplo se pueden encontrar autores que
hablan aparentemente de lo mismo y se contradicen: (Gal. 2, 16; St, 2, 14-18,
Ef. 6, 8-10) ¿Cómo es posible esto? Se trata
de la ubicación en el contexto? ¿Qué entiende el uno y el otro, en este caso,
por obras y por fe?
b.
Afecta la expectativa de
quien lee: ¿de qué hablara el texto? ¿Cómo hablará el texto? Cuando uno compra
un libro se hace sobre este cierta expectativa, sobre todo si se trata de un
autor de gran prestigio, mas aun, la expectativa cree dependiendo del género
que vamos a leer, si es una poesía, si es una novela policial, si es un cuento,
si es un libro científico, etc. Así mismo pasa con la Biblia, es necesario
saber qué libro estamos leyendo para no arruinar la lectura al crear
expectativas falsas sobre este.
2. Más
que un libro se trata de una persona. Quien conoce las escrituras profundiza
cada vez mas y mejor en la persona de Cristo Jesús. (cfr, Jn 5, 39)


