viernes, 22 de abril de 2016

Diplomado: ¿Qué es la biblia? y ¿cómo leerla?

 ¿QUÉ ES LA BIBLIA? Y ¿CÓMO LEERLA?
Diplomado

1. INTRODUCCIÓN: 

¿Qué es la biblia?

“Cómo voy a entender si nadie me la explica” Hch 8, 26-31

Conocer las Sagradas Escrituras es profundizar en nuestra fe como cristianos católicos, y por ello conocer la Biblia es un compromiso de todo aquel que se diga cristiano.  Así mismo, el desconocimiento de la revelación bíblica es el síntoma más claro de lo débil que es nuestra fe y nuestra experiencia espiritual.

La iglesia católica nos habla de tres fuentes (seguras) para el conocimiento y profundización de la fe: la primera es la tradición apostólica que hunde sus raíces en el testimonio de los apóstoles de la primera hora quienes anunciaron al señor en primera instancia de manera oral y que guiados por el espíritu santo fueron dando cuerpo y estabilidad a lo que hoy tenemos como iglesia, la segunda es la palabra de Dios que llega a convertirse en la normativa de todo cristiano. No se trata de una palabra muerta del pasado sino de la una palabra que ilumina la vida en nuestro hoy, se trata del mismo Dios que se dirige a nosotros su voz para guiarnos pues “somos su pueblo, el rebaño que el guía” (Sal 99, 3) y la tercera fuente es el Magisterio o el colegio de los apóstoles quienes ejercen la autoridad que el señor les confió. (cfr. CIC. II, art 2. N° 74- 100)

Ahora bien, dejando de lado todos los mitos que en algún momento impidieron que los laicos nos acercáramos a las sagradas escrituras, los invito a que descubramos este nuevo mundo que nos trae la Palabra de Dios.

Nuestra aspiración con este curso-taller es la de introducirnos en la palabra de Dios, pero debemos tener en cuenta que al entrar en un mundo como el que nos propone la Biblia tropezamos con la misma dificultad que, según el libro de los Hechos de los Apóstoles, se encontró el ministro etíope ¿Cómo voy a entender si nadie me la explica?, más aún, ¿quién puede explicarme? ¿Quién es o quiénes son los que pueden guiarnos en esta búsqueda de Dios a través de su palabra?
Ahora bien, para entrar responder estas cuestiones primero respondamos una pregunta un tanto más elemental: ¿Por qué nos resulta difícil comprender la biblia por nuestros propios medios? ¿No está escrita la Biblia en el mismo lenguaje nuestro? ¿o se trata acaso de un libro codificado cuyo significado solo unos pocos “iluminados” pueden conocer? La respuesta hunde sus raíces en lo que entendemos por Biblia y en el origen de la misma.

La Biblia

La palabra Biblia vine del griego “byblos” (que significa libro): nombre que hace referencia al antiguo material que se utilizaba para escribir (papiro) y que a su vez lleva el nombre del famoso pueblo fenicio de la costa mediterránea donde se elaboraba y comercializaba el papiro: biblos.

De esta manera, la palabra Biblia la podríamos traducir como libros, colección de libros, o libros sagrados, sin embargo, al traducirse la expresión griega byblos al latín la expresión comenzó a designar el libro por excelencia, el libro de los libros.

Pero aún no hemos llegado a la respuesta de ¿Por qué nos resulta difícil comprender la palabra de Dios? Hagamos una corta aproximación del origen de la Biblia como tal y quizá esto nos ayude a comprender tales límites.

Origen de la Biblia

En primer lugar, debemos señalar que la sagrada escritura no ha sido escrita ni de un tirón, ni por un mismo autor, ni en una misma época. La Biblia se fue formando lentamente a través de la historia real del pueblo de Israel, tanto antiguo como nuevo. Dicho de otra manera, la biblia se escribió en un contexto diferente al nuestro, entendiendo contexto la manera de comprender elementos de la cultura como la política, la ética, la moral, las costumbres, la cosmovisión, la manera de entender el hombre, antropología, etc.  (ejemplo el salo 23: alguien conoce lo que es un pastor, sabe lo que hace, como es su relación con las ovejas?)

En resumen, la dificultad nuestra a la hora de comprender el texto sagrado nace de la distancia que existe entre el texto escrito, el contexto de este y nuestro lenguaje y contexto actual, estos dos son diferentes. De tal manera que para tener un acercamiento asertivo a las sagradas escrituras es de vital importancia ponerse, por así decirlo, los lentes de dicho contexto, esto es, conocer tanto la historia y el contexto socio-cultal-politico-religiosos, tanto del antiguo Israel como de la primitiva comunidad cristiana.  

Todo esto nos da pie para enfatizar en un segundo aspecto: la biblia es un libro que surge a través de la historia de la humanidad, no cayó del cielo ni tampoco fue dictada por un ángel a una persona, ni se trata tampoco del resultado de una posesión alienante del Espiritu Santo.

La Biblia es el conjunto de testimonios de seres humanos y pueblos concretos, con vidas concretas, en situaciones sociales e históricas concretas, sobre el acontecer salvador de Dios. Es por ello que para comprender mejor el mensaje de las sagradas escrituras es necesario estudiar, en la medida de lo posible, algunos de los aspectos del contexto vital (sibz im lebez) en los que se produjo la biblia.

La Biblia, una biblioteca:

“La biblia más que un libro es toda una biblioteca de escritos inspirados por el Espíritu Santo, por tanto, palabra de Dios en palabras humanas, que recopilan canónicamente la historia de la salvación y nos llevan a la experiencia de la vida eterna” (QBCL p. 15)

Dos aspectos a resaltar de esta definición:

1.      La biblia es una biblioteca.

El hecho de que la biblia sea una biblioteca nos permite:

a.       Diferenciar los autores, su intencionalidad, contexto y carácter propio
Así por ejemplo se pueden encontrar autores que hablan aparentemente de lo mismo y se contradicen: (Gal. 2, 16; St, 2, 14-18, Ef. 6, 8-10)  ¿Cómo es posible esto? Se trata de la ubicación en el contexto? ¿Qué entiende el uno y el otro, en este caso, por obras y por fe?
b.  
    Afecta la expectativa de quien lee: ¿de qué hablara el texto? ¿Cómo hablará el texto? Cuando uno compra un libro se hace sobre este cierta expectativa, sobre todo si se trata de un autor de gran prestigio, mas aun, la expectativa cree dependiendo del género que vamos a leer, si es una poesía, si es una novela policial, si es un cuento, si es un libro científico, etc. Así mismo pasa con la Biblia, es necesario saber qué libro estamos leyendo para no arruinar la lectura al crear expectativas falsas sobre este.

2.      Más que un libro se trata de una persona. Quien conoce las escrituras profundiza cada vez mas y mejor en la persona de Cristo Jesús. (cfr, Jn 5, 39)



No hay comentarios:

Publicar un comentario