lunes, 25 de julio de 2016

Claves sobre la oración comunitaria

Me invitaron a orar en mi comunidad y no sé qué decir…

Claves sobre la oración comunitaria



Tal vez en algún momento te han invitado a tomar la palabra para orar delante de tu comunidad y no has sabido que decir….

A continuación te comparto algunas de las claves que me han ayudado mucho en la animación de la oración comunitaria. Es un esquema entre muchos. No se trata de un orden inamovible o mecánico pero si expone los aspectos que no deberían faltar en una oración hecha en comunidad.

-Ambientación-Motivación

En este momento usted debe invitar a que todos los hermanos se dispongan a la oración. El objetivo es lograr captar la atención de todos para que se puedan concentrar en el momento de oración. Por tanto,  antes de orar:

-Asegúrese de que todos estén en tónica de oración: que cierren sus ojos, que estén tranquilos;
b
.   - Cerciórese de que los hermanos lo estén escuchando, por tanto, prepare bien el sonido o levante la voz, sino puede levantar la voy y sabe que los hermanos no lo escuchan dele espacio a otro hermano para que ore en voz alta.

c.        Si se trata de la oración dentro de un evento o al final de una predica, no se distraiga ni se aparte de la predica antes de orar pues la mejor oración nace de la escucha de la palabra de Dios que recibimos a través del predicador, usted necesita estar enterado de lo que dijo el predicador (esto aplica también para los ministros de música)

-Exponga el motivo de la oración

Diciendo algo como: “los invito hermanos a que oremos juntos y le pidamos al Señor que… porque ustedes y yo necesitamos que…piense en este momento en… traiga a su mente…  Este momento todavía hace parte de la motivación y debe hacerlo como hablando a los hermanos para que se dispongan. Una motivación no es una oración pero es muy importante porque dispone a la comunidad y la motiva a entrar en la oración.

-Comience la oración invocando a la Santísima Trinidad

Toda oración cristiana debe hacerse en el nombre de la Trinidad. Más aun, toda oración Cristiana debe tener una estructura trinitaria; dirigida al Padre, por el Hijo y en Espíritu Santo. Toda oración cristiana debería observar este esquema, pues la oración es un dialogo con el Padre por cristo, con Él y en Él; y con la inspiración del Espíritu Santo, Ejemplo: Te pedimos Padre santo, en el nombre de tu hijo Jesucristo envíes tu Espíritu Santo.  

-Invoque la presencia del Espíritu Santo

El apóstol Pablo enseñaba a la comunidad de Roma que es el mismo Espíritu de Dios el que ora en nosotros “pues no sabemos orar como conviene” (Rom. 8, 26) Es por ello que lo primero que debemos hacer en la oración es suplicar al Padre que por los méritos de su hijo Jesucristo derrame la fuerza de su espíritu sobre la comunidad para que sea él quien ore en nosotros.

-          Oración de alabanza y acción de gracias  

Luego de haber invocado la presencia del Señor a través de su Espíritu lo mejor es alabar y agradecer al Señor por su fidelidad a la promesa de estar con nosotros (cfr. Mt 18, 20; Mt 28, 20, etc.) Jesús nos dijo: “cuando oren pidiendo algo, crean que se les concederá, y así sucederá” (Mc, 11, 24) y es por esto que después de invocar al Espíritu Santo lo mejor es elevar a una alabanza a Dios por habernos escuchado y porque su Espíritu habitan en nosotros.

La alabanza siempre será el momento más preciado de la oración. Así lo expresa el salmista cuando dice “Dios asciende entre aclamaciones, el Señor al son de trompetas” (47, 6) por eso es bueno hacer oración de alabanza al principio y al final de cada encuentro, por ejemplo: el inicio se puede alabar la presencia de Dios en la comunidad y al final agradecer por la palabra que nos dijo a través del predicador.

¡Importante!

Debemos enseñara a los hermanos cómo alabar. Debemos esforzarnos en que las comunidades aprendan a alabar con fuerza, unción, alegría, belleza pero sobre todo con “orden y decencia” (1.Cor, 14, 40) Al principios es difícil porque no estamos acostumbrados a darle gracias a Dios (sino a pedirle) pero con la perseverancia en la oración poco a poco la comunidad irá aprendiendo a levantar sus manos en alabanza y acción de gracias a Dios.

¿En qué consiste la alabanza? Y ¿cómo se debe alabar?

En primer lugar, la alabanza es una oración en la que damos gracias a Dios por todo lo que Él es y hace en nosotros. Se trata de una expresión jubilosa donde reconocemos que el Señor es el único Dios, que habita en medio de nosotros, que quiere realizar grandes obras en nuestra vida, que nos quiere salvar, sanar, redimir y levantar.

Y en segundo lugar, la alabanza por ser una aclamación tan gozosa del obrar del Señor puede tener diversas manifestaciones: orar en voz alta (no gritar) reconociendo la gloria de Dios (cuando se hace ordenadamente esta alabanza en voz alta se escucha, literalmente, como un rio, es el rio de la alabanza);  levantar las manos; cantar; aplaudir; el cantico nuevo, que es una canción que nace del corazón del ministro de la música en el momento de la alabanza; la oración en lenguas, que, según dice san Pablo es un dialogo del orante con Dios (1.Cor 14, 2)

¡Para tener en cuenta!

De nuevo, si es el Espíritu Santo el que ora en nosotros, entonces es Él quien pone en nuestros labios las alabanzas perfectas para nuestro Padre. (Regularmente en mi oración personal oro con esas palabras: Espíritu Santo ven y pon una alabanza perfecta en mis labios para Dios) 


-La oración contemplativa

Después de la oración de alabanza es muy positivo que la comunidad guarde un momento profundo de silencio en el cual se pueda descansar en el Señor, sobre todo si se está en presencia del Santísimo.

Es muy común que después de este momento de silencio se provoque una alabanza mucho más fuerte y ungida, pues todos han contemplado en silencio al Dios que como “brisa suave” pasa por medio de la comunidad. Es también en este silencio donde, muchas veces, el Señor muestra las palabras de consolación y sanación para los hermanos. Es un espacio que no debe faltar en ningún encuentro de oración comunitaria, pues es el momento donde el Señor nos habla al corazón.

-Oración mariana

María es la madre que ora siempre con y por nosotros. En la Escuela Bíblica Católica Yeshu’a siempre oramos pidiéndole a María que interceda por nosotros para que, como ella, seamos capaces de aceptar la voluntad de Dios y ponerla por obra. Ejemplo: intercede por nosotros María para que ante la voluntad del Señor podamos como tú decir y hacer,: He aquí la esclava del Señor, hágase en mi según tu palabra.


La oración a María la dejamos para el final aunque es María siempre la primera: es María la primera en llegar a la oración, ella nos invita a orar y permanecer fieles aguardando al Señor, es ella la que acompaña en la oración a la comunidad hasta que llegue pentecostés.  

Andrés Saldarriaga R. 
EBCY