vacias, temblorosas, son hoy signo visible de mi unión a ti.
Basta con estar distraido en una sala de esperao en una charla cualquiera,
y al mirar los dedos langidos
brilla una lamina que rodea firmemente el dedo anular.
Mas no es el anillo el cumplable del misterio
sino el nombre que ocuta:
tu nombre sagrado y lindo que recuerda nuestro sí, tambien que te quiero;
¡No que debo!
Simplemente que te elijo. Y tu a mí.
Fuerza suficiente para aquietar el corazon
y sus pasiones, y temores, y angustias.
Yo te amo y te elijo cada dia 💖
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